El papel de las TIC y sus empresas en la salida de la crisis económica *

En un momento de crisis económica, como el que vive actualmente nuestro país, es crítico que España base su desarrollo en la construcción de una economía de servicios innovadora y competitiva. Es una oportunidad para iniciar la profunda transformación que necesita la economía española.

Hay que emprender con urgencia un cambio de modelo productivo, que reemplace a los modelos tradicionales, que agotados, necesitan de una profunda reorientación hacia una mayor sostenibilidad, por otros nuevos sectores productivos con alto valor innovador y con un marcado perfil tecnológico.

Este cambio de modelo económico es un objetivo prioritario para consolidar el retorno a un crecimiento sostenible, pero para alcanzarlo, hay que mejorar la dotación de los capitales tecnológicos, el desarrollo del conocimiento y la formación especializada del capital humano. Para facilitar la llegada del capital productivo es necesario la implicación y la colaboración de todas las Administraciones Públicas (central, autonómica y local), desarrollando las políticas precisas para facilitar el fomento y el desarrollo de la Sociedad Digital, y la del sector privado, que debe mantener e incrementar los niveles de inversión en capital e innovación realizados en los últimos años.

En este sentido, el trabajo de las diferentes administraciones, tienen que ir encaminado: a desarrollar un entorno que favorezca de las empresas, su apertura y cierre, y su adaptación a todos los escenarios productivos y económicos; asegurar un alto grado de certidumbre regulatoria en los nuevos sectores tecnológicos; facilitar la creación de empresas de base tecnología; favorecer las inversiones de capital tecnológico; fomentar la innovación a través de políticas públicas de fomento del I+D+i; potenciar la internacionalización de las empresas españolas, etc…

El desarrollo de la Sociedad del Conocimiento y la integración de la innovación como motor de crecimiento de las empresas es sin duda la opción más adecuada para conseguir una economía productiva, eficaz y sostenible, capaz de generar el aumento de la productividad y la competitividad, y crear puestos de trabajo de alta cualificación. La extensión de las TIC facilita estos objetivos, al mismo tiempo que su implantación mejora y garantiza la calidad de vida de los ciudadanos. Hay que tener en cuenta que nuestra productividad del trabajo es un “25% más baja” que la de Estados Unidos, y un “20% menor” que la de la Europa de los 15. De tal manera, que en los últimos veinte años, la “productividad aparente del trabajo” de la economía española, creció “prácticamente la mitad” que las de Francia, Alemania o Reino Unido.

Por tanto, las TIC deben jugar el papel que todos los agentes económicos y todos los sectores sociales le reconocen, el papel de dinamizador y de motor de un nuevo modelo productivo que sustente, con bases sólidas, el futuro desarrollo económico español.

No cabe duda que el desarrollo de la Sociedad del Conocimiento y de lo digital convierte a las empresas Sector TIC en la materia prima al servicio del resto de sectores económicos y de la sociedad en general. No sólo tiene un enorme potencial de desarrollo económico como sector productivo, sino por el enorme impacto transversal que tiene su implantación en el conjunto de la economía.

En estos momentos donde las cifras del paro en España son las más elevadas de nuestro entorno, las TIC pueden favorecer la generación de empleos de alto valor añadido que sustituyan a los de menor valor que puedan perderse durante los ajustes de esta crisis. Para crear y mantener estos empleos se necesitan inversiones que acrecienten el capital tecnológico del tejido empresarial.

El macrosector TIC en España engloba a los sectores de electrónica de consumo, servicios de telecomunicación y servicios de Internet, equipos de telecomunicación, servicios audiovisuales, contenidos digitales y productos audiovisuales, hardware y software informático y servicios informáticos, entre otros. Aporta casi el 7% al Producto Interior Bruto, y si consideramos los efectos directos e inducidos por las TIC en otros sectores, su peso en nuestra economía llega al 22,4% del PIB. Genera más de 400.000 empleos directos, y da trabajo indirecto a 1,52 millones de personas, lo que supone alrededor del 7,5% del total de ocupados en España. Se trata, sin duda, de un sector estratégico de la economía española.

El Sector TIC, que atraviesa una situación especial en su desarrollo, nunca había tenido una eclosión de tantas tecnologías juntas. Está ante una situación privilegiada para extender nuevos mercados. El desarrollo de un nuevo modelo económico abre una oportunidad única y difícil de repetirse.

La digitalización de la administración: la sanidad, la justicia, la educación, etc., la implantación del DNI Electrónico, el desarrollo de la factura electrónica, el encendido digital de la TDT, la TV alta definición, los servicios interactivos, la TV por Internet, la extensión de las redes de nueva generación, el desarrollo del hogar digital, la extensión del modelo Web 2.0.y las redes sociales, el desarrollo de la Industria de contenidos digitales, la digitalización de la empresa, las tecnologías verdes, son algunas de las muchas oportunidades que hay que desarrollar en los próximos años.

Para favorecer la extensión de las tecnologías, y lo digital en el conjunto de nuestra economía, es necesario seguir apostando por el fomento y la extensión de las TIC. Las diferentes administraciones públicas tienen, a pesar de la crisis económica y de las dificultades presupuestarias, que seguir realizando planes específicos que incluyan inversiones productivas. Deben apoyar medidas que faciliten el desarrollo de un Sector TIC fuerte, que sea garantía y motor de la extensión de la Sociedad del Conocimiento y lo Digital en España.

Estas medidas tienen que tener en cuenta, entre otras, las siguientes medidas:

1)    Desarrollar un Plan Estatal de Infraestructuras, definiendo un Plan Estratégico de desarrollo e implantación de las mismas en los próximos años.

– Facilitar la expansión y el adelanto del despliegue de nuevas infraestructuras de telecomunicaciones, en especial las redes de nueva generación, tanto fijas como móviles, impulsando medidas de colaboración público-privadas y reforzando la financiación privada con el apoyo público, dentro del marco de las reglas de competencia.

– Desarrollar el marco regulatorio adecuado, para que el despliegue de nuevas infraestructuras no se vea penalizado por la imposición de trabas administrativas y/o fiscales que desincentiven la inversión y la innovación. En ese sentido se hace necesario:

– Apoyar al sector privado para el despliegue de infraestructuras de banda ancha y telefonía móvil en zonas geográficas que sin ayuda pública quedarían al margen del despliegue comercial: áreas rurales, municipios de baja renta o con población dispersa, municipios aislados, maximizando el nivel de competencia en dichos territorios. Cualquier iniciativa de este estilo debe priorizar a la iniciativa privada, evitando la utilización de fondos públicos para el despliegue de infoestructuras, en competencia con los planes de despliegues actuales o futuros de los operadores privados.

– Poner en marcha medidas que supongan una eliminación definitiva de las barreras al despliegue de las infraestructuras de telecomunicación, que actualmente están ralentizando (y en algunos casos imposibilitando) un desarrollo armónico y sostenible de las redes de telecomunicación en España.

– Impulsar un Plan Renove de edificios para la modernización de las infraestructuras de telecomunicaciones en el hogar, con el objetivo de facilitar a los ciudadanos el acceso a los nuevos servicios de la Sociedad de la Información. Renovación de las ICT, incluyendo infraestructuras de las distintas redes de acceso ultrarrápido, TDT y hogar digital, etc.

– Acelerar los trámites para que se habiliten y pongan a disposición de las empresas del Sector de Telecomunicaciones nuevas bandas de frecuencia que faciliten la puesta en marcha de los nuevos servicios móviles avanzados y los servicios convergentes fijo-móvil aumentando con ello la inversión en infoestructuras.

2)    Favorecer la implantación y demanda de las soluciones y los equipamientos TIC en los hogares, empresas y administraciones públicas.

3)    Apoyar el impulso de nuestra oferta nacional de tecnología y contenidos digitales.

4)    Promover la incorporación de las nuevas tecnologías en las PYMES y micro-PYMES españolas

– Incrementar su competitividad y la modernización del tejido productivo.

– Ampliar, en los próximos años, los fondos dedicados al desarrollo tecnológico de la PYMES.

– Desarrollar medidas que fomenten el comercio electrónico y las soluciones de negocio electrónico entre las PYMES para facilitarles la extensión de sus mercados, superando las limitaciones del comercio tradicional y su competitividad.

– Fomentar programas que sirvan para aumentar la sensibilización sobre las ventajas que el uso de las nuevas tecnologías por las PYMES tiene como factor determinante para mejorar la productividad.

– Apoyo fiscal con la deducción del 20% en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades y en la fiscalidad de los Autónomos, del importe de las inversiones y de los gastos del período en equipamientos y suministros TIC.

– Facilitar el acceso a la contratación pública a la PYME con tecnología innovadora.

5)    Poner en marcha un Plan Nacional para el desarrollo de la industria de contenidos digitales que contemple medidas y mecanismos dirigidos a favorecer el sector de contenidos de música, cine y vídeo, editoriales (prensa y libro), publicidad, videojuegos, televisión y de las llamadas redes sociales en el nuevo contexto digital y su convergencia con los servicios y productos TIC.

6)    Revisar la legislación fiscal y financiera, estableciendo libertad en el plazo de amortización para las inversiones en Tecnologías de la Información y Comunicaciones, de conformidad a la obsolescencia real de este tipo de inmovilizado material de las empresas.

7)    Poner en marcha medidas que favorezcan el desarrollo industrial del Sector de las TIC y el proceso de internacionalización de sus empresas.

8)    Establecer medidas que generalicen la implantación en las empresas de aplicaciones que aumenten su productividad de sus procedimientos de gestión (ERPs, CRM, SCM, EAM, HRM, plataformas de Call y Contact Center …)

9)    Desarrollar medidas dinamizadoras y prescriptoras por parte de las Administraciones Públicas.

– Incrementar la inversión de las Administraciones Públicas, en las tecnologías y servicios TIC, necesarios para aumentar la eficiencia y la calidad de la atención a los ciudadanos, en un mínimo del 20% anual a lo largo de los próximos años-
– Liderar con sus propias inversiones TIC, la capitalización tecnológica de nuestra economía.
– Facilitar la externalización total o parcial de la gestión de las TIC en los contratos de colaboración público-privada con el fin de aumentar la eficiencia y el ahorro de las Administraciones Públicas.
– Implantar planes de austeridad y eficiencia en las TIC en las diferentes administraciones, con cargo a la inversión privada, recuperable con los ahorros producidos por la misma implantación, de sistemas de gestión, centros de servicios compartidos, externalización de servicios, sistemas de Cloud Computing, Green Data Center, etcétera.
– Establecer un Plan para la implantación del Teletrabajo voluntario para aquellos puestos de las Administraciones Públicas en que resulte viable.10) Desarrollar un Plan Estatal que contemple las actuaciones necesarias para introducir masivamente los servicios telemáticos en la Sanidad (tarjeta sanitaria, cita previa e historia clínica electrónicas, receta electrónica, telediagnóstico, etc.…), en la Justicia y otros servicios básicos de atención al ciudadano. Sería preciso definir un calendario máximo para su puesta en marcha y coordinar a las diferentes Administraciones Públicas para facilitar la eficacia presupuestaria y la interoperabilidad de los distintos sistemas de información, desarrollando plataformas neutras de intercambio de información entre las diferentes Administraciones.

11) Ampliar en la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y el Comercio Electrónico, LSSICE, los sectores que han de implantar los Servicios Electrónicos establecidos por dicha Ley y ampliar el número de servicios TIC a implantar por dichos sectores.

12) Incluir en el trato favorable de la fiscalidad medio ambiental a las inversiones en TIC que reduzcan las emisiones de CO2 o mejoren la gestión medioambiental.

13) Establecer un Plan de Ruta para garantizar el cumplimiento de objetivos de convergencia con Europa y los países de nuestro entorno y entre las Comunidades Autónomas en materia de Sociedad de la Información y desarrollo de las TIC.

Las medidas anteriores deben ir acompañados necesariamente de programas de fomento de la demanda que permitan a los ciudadanos, empresas y Administraciones Públicas poder valorar la utilidad de los servicios y equipamientos TIC, actuales y futuros, de modo que se consiga realimentar cada uno de estos ámbitos y conseguir crecientes índices de penetración y un uso más intensivo y eficiente.

En el actual contexto de crisis económica internacional, España, cuya economía está encontrando mayores dificultades que otras economías de su entorno para superar la situación de crisis, no puede obviar la aportación de las TIC. Las medidas concretas de apoyo al sector deberían ayudar a superar las perspectivas pesimistas que sitúan a España como uno de los países en que las TIC podrían retroceder en el año 2010 hasta un 2,5%, lo que contrasta con las previsiones de crecimiento de un 4,6% para la industria TIC a nivel global.

La Agenda Digital española no debería ser únicamente un instrumento que catalice, impulse y dinamice el desarrollo y la adopción de las TIC, sino que debería formar parte de políticas transversales que hagan posible superar los desafíos económicos y sociales a los que se enfrenta nuestro país.

Con la necesaria prudencia que debe acompañar ante una situación económica tan compleja como la que atraviesa actualmente nuestro país, estoy convencido que si apostamos por las TIC, trabajamos por un gran Pacto de Estado que desarrolle la Economía del Conocimiento y lo digital en España, apostamos por la puesta en marcha de nuevas medidas que faciliten y aceleren nuestra transformación tecnológica y digital, vamos a salir reforzados de esta crisis.

Con el apoyo de la tecnología, los grandes avances que nuestra sociedad ha experimentado en los últimos años, van a consolidarse y ampliarse. Sin lugar a dudas, vamos a asistir en los próximos tiempos, a un incremento de la actividad económica, a la modernización de nuestro sistema productivo, a la digitalización de la sociedad y al desarrollo de los mercados TIC en España.

* (Última parte de la intervención que realice en II Curso de Verano Asimelec-UPM. “La Convergencia Digital. La Sociedad Digital en el Desarrollo de la Economía Sostenible”)

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