La Comisión Europea ha propuesto una reforma general de las normas de protección de datos con el objeto de ampliar los derechos a la privacidad en línea e impulsar la economía digital europea. Según la Comisión, el progreso tecnológico y la globalización han modificado profundamente las vías de obtención, acceso y utilización de los datos. Además, los 27 Estados miembros de la Unión Europea han aplicado las normas desde 1995 de manera diferente, lo que ha creado divergencias en cuanto a su ejecución y cumplimiento.
La Comisión quiere, mediante un único acto legislativo, suprimir la fragmentación y las costosas cargas administrativas actuales, lo que generará un ahorro de unos 2300 millones de Euros anuales. Esta iniciativa contribuirá a reforzar la confianza de los consumidores en los servicios en línea y, con ello, otorgará un impulso muy necesario al crecimiento, la creación de empleo y la innovación en Europa.
Sin duda la armonización de las normas y las leyes en todo Europa, contribuirá a la supresión de las desventajas actuales, en limitar las dificultades para el desarrollo de negocios y la perdida de competitividad de las empresas ubicadas en países, como España, donde la protección a los derechos personales esta mucho más regulada que en otros.