En el contexto de la crisis actual es necesario apostar por alternativas que permitan generar crecimiento, fomentar el empleo y, en consecuencia, acelerar la recuperación económica.
El sector de la economía Digital e Internet son uno de los pocos sectores de la economía que sigue gozando de vitalidad y que seguirá creciendo con fuerza en los próximos años. En la Unión Europea, el impacto de Internet en el PIB se cifra ya en el 3,8%. Un porcentaje que en el año 2016, se incrementará hasta el 5,7%. En España, su contribución directa al PIB era en 2011 del 2,5% (26.700 millones) aunque para 2015, su impacto puede llegar casi a triplicarse. Actualmente, más de 100.000 personas trabajan en España en el Sector de empresas de Internet.
Tradicionalmente, aunque en los últimos años esta tendencia ha ido cambiando, España se ha situado lejos de la frontera tecnológica. Aunque en el ámbito de las infraestructuras son evidentes los avances, precisamos que se pongan en marcha medidas de estímulo que permitan nuestro desarrollo digital y aprovechar las ventajas económicas de Internet. Tomando medidas que permitan incrementar su contribución al PIB y compensando así la pérdida provocada por otros sectores productivos que han caído de forma irreversible en nuestra economía.
Las medidas aprobadas en la reciente Agenda Digital para España, puede ser el referente para actuar en este sentido, pero es necesario la inmediata puesta en marcha de estas medidas, y acompañarlas de las medidas de apoyo necesarias para estimular la extensión de la Economía Digital en nuestro país.
En un reciente documento sobre la Economía Digital publicado por la CEOE, se apostaba por una serie de medidas urgentes que pueden generar un elevado impacto en el plazo más corto de tiempo. Son posibles medidas que, sin implicar nuevos gastos para el erario público, puedan tener un rápido e importante reflejo en el PIB nacional y desarrollar un nuevo modelo económico con una importante contribución de la Economía de Internet. Sigue leyendo
